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Por: Christian Rendón

Al igual que Sor Juana Inés de la Cruz, pero a la inversa, la noche del 27 de noviembre de 2007, Fidel Negrete Vázquez se caracterizó de monja, la finalidad del activista era abrir una grieta a la diversidad sexual en una de las zonas más conservadoras y religiosas de México: Guanajuato.

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Con casi 400 años de diferencia con la vida de la monja y sin tener la intención, Fidel sacó de su mochila el traje de Sor Juana con el que representó a su estado momentos antes en la Décima Conferencia del Sida que se llevó a cabo en León.

Como era un encuentro nacional, el objetivo era que los activistas llevaran un traje típico de su región y a él le pareció que el de monja sería el ideal para Guanajuato.

En los años de 1650, la escritora se vestía de hombre para poder acudir a la universidad. Ambos, tanto ella como Fidel, con el cambio fueron parte de una rebelión que daría apertura a los temas de género y diversidad en sus tiempos, respectivamente.

Aunque son fechas separadas por más de cuatro siglos, siempre, “desde que el mundo es mundo” han existido las diversidades, pero fue hasta en épocas recientes cuando se le ha dado un poco más de visibilidad a las identidades de género.

Eran la 07:00 de la noche y en el parque Hidalgo se concentraban unas 500 personas, la mayoría de las poblaciones LGBTTTIQA (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti, Intersexual, Queer y Asexual) para ser parte de la primera marcha de colores en León, la capital a nivel internacional del cuero y el calzado.

Ese día primero se llevó a cabo el Encuentro del Sida y aprovechando que estarían activistas de diferentes partes del país en Guanajuato, Fidel y otros luchadores y luchadoras de los derechos humanos, organizaron la primera Marcha de la Diversidad en León, 30 años después de la primera vez que se organizó en el entonces Distrito Federal.

ANTECEDENTES

Como bien lo citamos en la parte de arriba del texto, “desde que el mundo es mundo”, según las palabras de Fidel, la homosexualidad siempre ha existido, pero en México fue poco después de la Independencia de 1810 cuando se comenzó a ver en la sociedad un poco más.

De acuerdo al libro del activista y escritor, Jaime Cobián “Los Jotos” (2014), en aquella época de la Independencia ya se hablaba de los amoríos entre los guerrilleros.

“En 1826 aparece el primer periódico ilustrado: El Iris, editado por el Italiano Claudio Linati. Sus primeros párrafos señalan; ‘Al empezar la publicación de El Iris creemos de nuestra obligación dedicar algunos renglones á (sic) manifestar al público nuestro plan y fijar los deberes que nos imponemos’”.

En la página ilustran a los primeros hombres “afeminados” de ambos bandos de la Independencia que por supuesto los “denostaba” como hombres, después apareció un corrido titulado “Hidalgo y la Fernandita”, acompañado de un grabado de madera donde aparece el cura Hidalgo, que por supuesto es de Guanajuato, con una bella joven de cara femenina que muchos decían era la cara Fernando VII en la imagen de un hombre afeminado o una mujer travesti.

Estas son las primeras visibilizaciones con las que se liga a Guanajuato en el mundo de la diversidad y tuvieron que pasar años y años de discriminación, acoso y violaciones a los derechos sexuales y humanos de las personas para que en el estado que es, y siempre ha sido por demás conservador y religioso, se diera la apertura a la primera marcha “jotera” donde participaron personas que se identifican con todas las siglas de las poblaciones LGBTTTIQA y que fue organizada por Fidel, donde se vistió de la monja Sor Juana Inés de la Cruz y más activistas de todas las partes de la República.

Años antes, un domingo por la mañana, en las tradicionales misas de la Catedral Metropolitana de León, el arzobispo en turno, Rafael García González, emitió unas declaraciones donde rogaba a los feligreses que oraran por la comunidad gay ya que consideraba que eran “almas perdidas”.

Estas palabras retumbaron en los oídos de la comunidad y decidieron hacer una protesta desde la Calzada de los Héroes hasta la Catedral para pedir un alto a los discursos homofóbicos de los altos mandos de la iglesia católica de León.

Y aunque no hay un documento que lo avale, se sabe que fue hace aproximadamente 20 años, por el 2000, cuando por primera vez unas cinco personas protestaron y marcharon por las calles de León para pedir por sus derechos y un alto a la discriminación.
“Ese fue el primer precedente de las marchas que no se publicitó como marcha de la diversidad, fue marcha por un reclamo, pero ese fue el antecedente de las marchas”, dijo Fidel.

Fue antes, por los años 90, cuando comenzaron a surgir los lugares de encuentro y de “ambiente”, así conocidos por la comunidad gay para llamarle a los lugares diversos como “El Bagoas” y el “Del Fuerte”, que eran una especie de discotecas clandestinas, éste último a las afueras de la ciudad por el rumbo de Silao. Después surgieron “La Bizantina”, ”La Paloma” y ” La Lola”.

En 2013 se llevó a cabo la primera marcha oficial con posicionamiento político, organizado por Colectivo León Gay y ”Trans Leonas”, primeras organizaciones LGBT en León.

“Aprovecharon que se iba a llevar a cabo la Décimo Conferencia de Sida en León que no había ni siquiera promoción de ese evento que era tan importante, no era dirigido hacia la población gay, pero sí era importante por ser una población afectada por la epidemia. Fue porque León era una de las ciudades con menos respuesta ante el tema”, dijo.

Pero antes, durante la Décimo Conferencia del Sida, los y las activistas se encontraban trabajando en el Hotel Real de Minas cuando sufrieron una agresión.

“Hubo broncas dentro del hotel, ahí estaban hospedados una de esas noches cuando estaban trabajando llegó un tipo al área de restaurante en la terraza a un lado de la alberca. Ahí estábamos trabajando y de repente joteando y él empezó a decir de cosas y aventó a uno de los compañeros, era para sacarnos bronca, finalmente llegó la Policía y se llevó a 3 o´4 activistas y a él también, que al final él era judicial no recuerdo si del estado, pero era un provocador, eran las técnicas que utilizaban”, agregó el activista.

Hasta que por fin se llevó a cabo la primera marcha, donde todos los medios locales les apoyaron, incluso hubo medios nacionales y familias leonesas aplaudiendo por aquel grito y empoderamiento de la diversidad en las calles de León.

“Yo tenía un traje de monja que utilicé no recuerdo para qué cosas, pero representé a mi estado vestido de monja en el foro, entonces traía el trajecillo de una mochila y como de la clausura nos fuimos a la marcha, pues traía mi mochila con el traje de monja y como empezaron a calentarse los ánimos en el buen sentido de la palabra, la euforia que había, pues me puse el traje de monja y yo salí en los medios y hasta el obispo se fue de chiches porque salí así, pero no estaba planeado, salió de último momento, salí en todos los medios y llegaron algunos mensajes de chicos de Canadá diciendo que era un anarquista y la madre y media y eso fue la primera marcha.

“Las travestis iban bien perras porque es un evento para verse bonitas, entre ellas se dijeron que no se sacaran las chiches, hubo algunas que sí se las sacaron, pero fuera de eso no hubo nada de broncas ni con los asistentes, fue un ambiente festivo y muy tranquilos”, platicó.

Después, en el 2014, surgió el primer matrimonio entre dos mujeres en la Oficialía 14, las casó Rito Padilla, un exjefe de Seguridad de León que después de este cargo quedó como titular en el Registro Civil y quien se dio a conocer por sus acciones homofóbicas.

Desde esa fecha hasta antes de la pandemia, en el estado de Guanajuato se han llevado a cabo, según información oficial, casi 150 matrimonios entre parejas del mismo sexo, pero con amparo, pues aún no ha sido aprobado por el Congreso del Estado que en su mayoría son panistas.

También en Guanajuato se han hecho adecuaciones de identidad sexogenéricas
De 2019 a la fecha, en Guanajuato se han realizado alrededor de adecuaciones de sexo, es decir, de personas trans que deciden cambiar su rol sexogenérico.

Siete de estas personas pertenecen al municipio de León, mientras que las otras siete están distribuidas en municipios como Guanajuato, Salvatierra, San Francisco del Rincón, Tarimoro, Valle de Santiago, Irapuato y Celaya. En Salamanca no hay.

Fue en marzo de 2016 cuando Rubí Araujo, militante del PRD, tomó protesta como la primera regidora trans en el municipio de Guanajuato, la nota dio la vuelta al país. Ese día la chica tuvo que pedir a los funcionarios presentes que la nombraran como ella se identifica haciendo valer sus derechos, pues la llamaron con su nombre de pila.

“Soy una chica transgénero como tal, ahorita pasé a saludarlos y muchos de ustedes me dijeron ‘bienvenido’. Mi nombre es José Luis, así estoy registrado, (pero) me gustaría que me llamaran Rubí”, planteó ante sus compañeros de cabildo y público, entre el cual había integrantes de la comunidad LGBTTTI.

Y fue en este 2020, el 7 de mayo, cuando Daniel y Alan se convirtieron en la primera pareja homoparental en poder adoptar un niño en Guanajuato.

Entre más pasa el tiempo la marcha Pride cobra mayor relevancia, apenas la semana pasada se llevó a cabo la primera Feria LGTB organizada por un colectivo de una pareja de lesbianas y este fin de semana se llevará a cabo la marcha del Orgullo edición 2021 organizada por un grupo de jóvenes de la organización civil Colores Rebeldes.

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