‘DESDE EL INICIO, TODO IBA MAL’

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Por: Ismael Zenitram

Club León se enfrentó a Xolos de Tijuana en la perrera, un estadio complicado y de pasto sintético, ya desde ahí todo va mal, pues no es una cancha a la que se acostumbre uno jugar fácilmente y que al ir a casa de los Xolos, siempre implica algún riesgo de salir mordido o correteado por alguna jauría furiosa…

Esta vez, como creo que se hará tradición, acudí a Palermo León, una pizzería que recién ve la luz de esta bella ciudad, pero que ha nacido con cierta clase y categoría, pues todas sus pizzas tienen un sabor inigualable así que un buen partido con pizza, es la combinación perfecta para olvidarse de las penas que nos aquejan en la semana y abandonarnos al fútbol.

La primera jugada importante del encuentro vendría por parte de los Xolos, que se aproximaron al área esmeralda, pero para fortuna del cuadro verde, el silbante marcó fuera de lugar, porque ya estaban todos con el “Jesús en la boca”. Los Xolos jugaron desde el inicio con ganas de jugar y buscar el arco defendido por el “menonita”, pero con disparos tan chuecos que le tiraron las “chelas” a más de uno en la tribuna.

En el minuto dieciséis el cuadro esmeralda trianguló una buena jugada desde pasada la media cancha, que terminó en una pared de Cornejo y una buena definición que dejó sin oportunidad al arquero de los perros, por más que voló como perro en busca de un hueso en el aire…

Xolos siguió intentando, pero con la puntería tan chueca que apuntaban a la puntería y salía al tiro de esquina. En más de una ocasión hicieron volar al menonita, que sin problema volaba para tapar balones.

El primer tiempo León cometió algunos errores en la defensa que por poco se contabilizaban en gol, pero no quedó en más que un susto. En ese toma, es mía, te la presto, que dice mi mamá que siempre no, se fueron al medio tiempo con la ventaja esmeralda y el ladrido del perro en su casa, como cuando le quitan un hueso y busca recuperarlo.

Al minuto cincuenta y nueve, llegaría el gol de los Xolos, pero el silbante marcó fuera del lugar, para la fortuna de los verdes, que ya rezaban el padre nuestro casi en latín, de las ansias y desesperación, pero que dice mi mamá que siempre no…
Los Xolos tocaban en la puerta de los verdes y el “menonita” comenzaba a ver como lo mandaban a la guerra, al minuto setenta llegaría un penal marcado por el silbante a favor de los perros, que cobraría Víctor Malcorra al lado derecho del “menonita manos de mantequilla”, que se colaría en la cabaña esmeralda, dando el empate a los Xolos.

Al minuto setenta y nueve, vendría “Lucero” para anotar el segundo gol de Xolos, en una acción como pelea de secundaria, donde vuelan los trompos y patines hasta que alguien le atina donde debe de ir el golpe y cae alguien al piso como costal de papas.

En la segunda incursión del autor del gol de Xolos dentro de la portería de León, se dio una jugada extraña, que terminó siendo pitada por el silbante, como el segundo penal de la noche a favor de los perros, que ya para entonces, se veían más rabiosos que nada. Todos los verdes estaban poniendo veladoras y rezando a “San Pascual Bailón” para que los perros bailaran con la calaca, por aquello de estos días donde las ánimas andan sueltas.

Seguro que pasó la calaca y no se quiso llevar al menonita, pues tan buen queso vendía, que se quedaría sin quesadillas para la cena, así que le concedió la vida y la gracia de atajar un penal mal ejecutado, por los botines de un Xolo cualquiera, que puso ese balón en el medio de la portería, medio globeado que hasta faltaba el payaso para dar la función… De esta forma fallaban los Xolos la oportunidad de morder más al León, pero se contentaron con una correteada y dos mordidas, que los hicieron salir de la perrera con dos goles en contra y una amarga derrota.

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