EKUMEN

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Por Javier Orozco.

Hace un par de años, Yahoo, el segundo buscador después de Google, me envió una sanción. Todo comenzó porque un día vi una pregunta del servicio de yahoo respuestas, de carácter técnico, cuya solución sabía. Así que me di de alta.

A los pocos días me notificaron que habían elegido mi respuesta como la mejor y me daban 10 puntos, que no servían para nada.

Luego encontré una pregunta que sonaba ambigua, pero parecía poética. Las respuestas fueron igual de misteriosas e interesantes. Entonces puse algo basado en un poema mío: “¿Por qué no has llegado nunca, si te esperé despierto, si te inventé perfecta para el amor de un solo hombre?” en minutos llegaron 22 respuestas.

Emocionado publiqué en la sección de literatura, sobre un escrito de la escritora Úrsula K Leguin, estadounidense, de más de 90 años, en su libro: “La Mano Izquierdo de la Oscuridad”. Dice que sólo hay una pregunta cuya contestación no es ambigua: ¿Vamos a morir? Y la respuesta es sí.

Yahoo se me fue al cuello, al parecer surgieron un montón de quejas de los usuarios, pues en su opinión, yo estaba incitando al suicidio.

No pude decirles que la novela se ha vendido como papas fritas, y que ha ganado los premios más importantes de ciencia ficción y Fantasía.

Intenté explicar que ha publicado montones de novelas y ciclos, es decir, piensen en los libros de Harry Potter, y multiplíquenlo por 5, en las series de Terramar, el ciclo de Ekumen, 11 libros para niños, cuatro libros de ensayos, 6 libros de poesía, y tradujo al Inglés a Gabriela Mistral, entre otros.

Isaac Asimov editaba libros que recopilaban los premios Hugo (el Óscar de la Ciencia Ficción), y en uno de ellos confesó que él y otros escritores, cuando jóvenes, le habían pedido a un editor de revistas de sus años mozos, que no aceptara publicaciones de mujeres, (hay que entender que eran una bola de nerds con pánico a las chicas).

Luego cuenta Asimov que un día leyó la lista de ganadores de los premios Hugo, y se maravilló de hubiera una mujer galardonada, y encima, tenía más premios que él. Pero en vez de actuar como un verdadero misógino, corrió a una librería a comprar libros de esta autora: Úrsula K Leguin y los leyó, entonces escribió: descubrí que se los merecía, y que era mejor que yo. Con esa presentación de uno de mis héroes de infancia, me arrojé de cabeza a las palabras de Leguin para amarla por siempre.

Tengo otra anécdota, esta personal. En una etapa de mi vida viajé mucho, y me mareaba en los autobuses, más de una vez algún chofer me ofreció llevarme a un consultorio. En una de esas ocasiones, compré un Libro de Úrsula: “El Nombre del Mundo es Bosque”. Decidí leer sólo un poquito en lo que el camión se ponía en marcha, pero luego, al salir me dije: unas páginas más, en lo que empieza el dolor de cabeza. La siguiente vez que levanté la vista, porque el libro había acabado, el autobús entraba en la central de destino. Nunca más volví a sentir mareo al leer en movimiento en aquellos días.

Es sorprendente como en nuestros días sigue habiendo, y tal vez renaciendo la discriminación, lo que me parece terrible, más aún, cuando está basado en la ignorancia.

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2 COMENTARIOS

  1. Así siempre ha sido, que pasó con Sor Juana Inés de la Cruz, en esos tiempos más que querer llamar hechicería a tanto conocimiento, eran celos de los mejores sabios de la época, pero siguen existiendo en diferentes rincones personas que explotan escritos con diferentes géneros que no son aún conocidos y están haciendo sus propios blogs para empezar desde ahí. Mujeres, hombres de diferentes estatus sociales, creencias y tendencias que marcan su libertad a través de esos blogs. La imaginación y el conocimiento no debe parar y no debe estancarse, la apertura cada debe ser mayor y la mente muy abierta para quien quiera recibir…

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