Por: Garrotero Sin Limosna

El Festival Internacional del Globo ya se ha hecho una tradición en la ciudad de León, Guanajuato, 16 años mostrando lo mismo.

Para muchos leoneses y turistas, el FIG ya no muestra nada nuevo y cada año es más caro, inseguro y “aburrido”, solo trae derrama económica a algunos afortunados.

Con los 100 pesos que cuesta el boleto de entrada, multiplicado por los miles de asistentes de cada año, uno esperaría encontrar mejores instalaciones, más apropiadas para recibir a tanto público, más seguridad y una mejor organización.

El lugar cuenta con muy poca infraestructura para recibir a los miles de visitantes.

El estacionamiento oficial es demasiado pequeño, y solo dejan pasar a ”ciertas personalidades”, de manera que las colonias aledañas se convierten en estacionamientos provisionales y centros de servicios.

“¡Una mierda! hemos viajado por 10 horas para ver el evento y además de no mencionar recomendaciones climatológicas como el frío (lleven una cobija si quieren ir) nos hemos desvelado la vida y congelado esperando los globos desde las 5 am (ya que caminamos como 6 km ahí dentro), preguntamos por cosas y ni ellos saben, pésima organización”, comentó en tripadvisor uno de los turistas que salió decepcionado del festival.

Lo pocos afortunados son vecinos de la zona, que aprovechan hasta el mínimo espacio para acondicionarlo de estacionamiento y te ofertan los servicios que no encuentras fácilmente en el parque como baños y alimentos variados.

Si vas en tu coche y estás pensando llegar a estacionarte en una calle será muy difícil que encuentres lugar y correrás el peligro de que te lo roben o rompan algún cristal, entonces tienes que pagar estacionamiento público en la cochera o los patios de los vecinos del parque y los costos van desde los 50 pesos por día hasta los 300 o más según como te vean y como te dejes.

De tal manera que te puedes llegar a estacionar hasta 1 o 2 km de distancia del parque mismos que tendrás que caminarlos de ida y de regreso.

No hay nada de seguridad, nadie te revisa tus bolsas, no hay detector de metales, no hay policías, no hay perros entrenados. En un evento multitudinario de esta magnitud, la seguridad es algo básico. Aquí bien puedes entrar con armas o droga y nadie se daría cuenta.

Este año no viene algún artista de talla mundial, y aunque es un evento familiar, los niños se aburren una vez que despegan los globos.

Por si fuera poco, al terminar el evento, son toneladas de basura las que se pueden encontrar en el tan querido Parque Metropolitano, los días del año donde sufre más contaminación.

Una parte de la poca seguridad del evento está a cargo de la Secretaría de Seguridad Pública de León, de policías que deberían estar cuidando las calles, pero son mandados a cuidar el parque en esos días, aunque por este servicio los organizadores no quieren pagar.

“Para nada es un ambiente familiar ya que los borrachos no respetan a los niños. Para mi y mi familia fue el peor error venir a este pseudo festival”, señaló un turista extranjero molesto, y con justa razón.

Desde hace años, los organizadores del evento están conformes con las ganancias y no han hecho nada para modernizar, cambiar o mejorar el evento, por lo que se ha vuelto aburrido y obsoleto, y sin dudas se espera una baja en la asistencia del evento.

Comentarios

comentarios