Una joven leonesa narró a través de redes sociales como vivió un momento de impotencia en la Biblioteca Central Estatal Wigberto Jiménez.

Karen platicó que estaba muy frustrada y con mucha impotencia por lo que tuvo que vivir mientras hacía un trabajo en su computadora.

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“Estoy, pero muy emputada(sic), frustrada, con un chingo (sic) de impotencia”, relató la joven.

La afectada indicó que se fue a trabajar a la biblioteca, porque ahí no hay distracción de nada.

“Lo elegí porque puedes trabajar agusto, no ruido, nada que perturbe”, indicó.
La joven se encontraba editando unas fotos en su computadora, cuando justo un señor se sentó enfrente de ella.

“Traía un libro, ‘equis’, no le di importancia porque pues bueno, se supone que el ‘wey’ (sic) iba a leer y estar en su onda”, señaló.

Mientras ella hacía su trabajo, narró que empezó a sentir la mirada del señor; “Neta que se siente; y entonces lo volteé a ver y no dejaba de ver mis piernas. ‘by the way’ traigo un vestido largo que me llega súper abajo de las rodillas, así que pues cero provocativo (qué aun así no tienen que andar ‘mamando’ (sic))”.

Karen, señaló que en cuanto lo vio el hombre se hizo el desentendido y empezó a voltear a la ventana.

“El idiota (sic) se hizo súper menso (sic) y empezó a voltear a la ventana, ‘ok’, no hice nada, dije igual me estoy mal viajando”, relató.

Después ella relató que sintió su mirada y volteo “Se estaba tocando el ‘pinche’ (sic) asqueroso, sentí una impotencia y unas ganas de pararme y meterle un ‘putazo’ (sic)”
Actúe de la manera más civilizada (bien raro para mi) y comencé a grabarlo, le valió madre y siguió.

“Entonces me paré súper ‘encabronada’ (sic) y empecé a buscar a un guardia, ¡sorpresa!, ninguno, ningún guardia ni en la planta alta ni en la planta baja”. El tipo se dio cuenta que me paré y me empezó a seguir, ya afuera del salón del 2do piso le dije; “Te voy a reportar ‘cabrón’ (sic), ¿qué hizo?, se fue como si nada, bajé a la entrada principal a decirle al guardia que estaba ahí que ese cabrón que se estaba saliendo de la biblioteca como si nada me acoso de la chingada y que tenía video y el guardia me contesto, si pero yo no me puedo mover de aquí, repórtalo con otros”, relató.

“Subí al otro piso y a dos guardias les dije lo que pasó. No pues ya se fue, me pidieron disculpas que, porque están muy ocupados por las visitas, me pidieron el video y me dijeron que si pasaba otra cosa les avisara (Simón, gracias)”

La joven grabó al hombre en su teléfono y lo compartió en sus redes sociales con el siguiente mensaje: “Grabé al tipo este y se le ve perfectísimo la cara, para que tengan cuidado amigas. Espero y el ‘cabrón’ (sic) no vuelva a poner un pie en la biblioteca, porque hoy fui yo, pero, hay niñas también aquí”

 

 

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