Puerto Vallarta, Jalisco.- La muerte de al menos 11 cocodrilos americanos en Puerto Vallarta, Bahía de Banderas y otros puntos de la costa encendió las alertas entre autoridades ambientales, que ya investigan qué está provocando la aparición de estos ejemplares sin vida.
El caso más reciente se registró en Playa Boca Negra, donde pescadores localizaron un cocodrilo muerto flotando en el mar. Personal de la Patrulla Verde acudió al sitio, retiró el cuerpo y lo trasladó para que especialistas realicen estudios y determinen la causa de muerte.
Hasta ahora, las autoridades no han confirmado que los 11 cocodrilos hayan sido asesinados, pues se mantienen abiertas distintas líneas de investigación. Entre las posibles causas se encuentran enfermedades, contaminación, causas naturales, peleas entre ejemplares y también agresiones provocadas por personas.
Sin embargo, algunos de los animales encontrados en las últimas semanas sí han presentado lesiones que han generado sospechas sobre posibles ataques humanos, por lo que las autoridades ambientales han insistido en que cada caso deberá analizarse mediante necropsias y peritajes.

NIEGAN QUE EXISTA UNA PLAGA DE COCODRILOS
La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Jalisco aclaró que el aumento de avistamientos en Puerto Vallarta no significa que exista una sobrepoblación de estos reptiles.
De acuerdo con los monitoreos realizados en Bahía de Banderas, se calcula la presencia de entre 300 y 350 cocodrilos de diferentes edades, cifra que se encuentra dentro de los parámetros considerados normales para la región.
Durante la temporada de lluvias, los niveles de ríos, esteros y canales aumentan y estos cuerpos de agua quedan más conectados entre sí, lo que permite que los cocodrilos recorran mayores distancias y sean vistos con más frecuencia en playas, desembocaduras e incluso zonas cercanas a áreas urbanizadas.
REFUERZAN VIGILANCIA
Ante la situación, autoridades federales, estatales y municipales mantienen activa una Mesa de Trabajo Humano-Cocodrilo, en la que participan dependencias como Semarnat, Profepa, Conamp, Semadet, Protección Civil, gobiernos municipales, instituciones académicas y organizaciones civiles.
Entre las medidas planteadas se encuentran reforzar recorridos de vigilancia en zonas prioritarias, colocar nueva señalización preventiva en esteros, ríos y desembocaduras, además de capacitar a trabajadores de hoteles y prestadores de servicios turísticos.
MATARLOS PUEDE SER DELITO FEDERAL
El cocodrilo americano, Crocodylus acutus, se encuentra protegido por la legislación mexicana y está incluido en la NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo la categoría de protección especial.
Profepa recordó que atacar, herir, capturar o matar ilegalmente a estos animales puede constituir un delito federal. El Código Penal Federal contempla penas de uno a nueve años de prisión, además de multas, para determinadas conductas contra ejemplares de fauna protegida.
Las autoridades han pedido a habitantes y turistas mantener distancia de los cocodrilos, no alimentarlos, no intentar capturarlos y reportar cualquier avistamiento o situación de riesgo.
La muerte de los 11 ejemplares abrió ahora una nueva preocupación en Puerto Vallarta: además de encontrar mecanismos para evitar ataques a personas, las autoridades deberán esclarecer qué está ocurriendo con los propios cocodrilos y cuántos de estos casos podrían estar relacionados con agresiones humanas.
















































