En un operativo sorpresivo realizado durante la madrugada de este miércoles, autoridades federales detuvieron al presidente municipal de Tequila, Diego “N”, como parte de la llamada Operación Enjambre, un despliegue conjunto contra redes de corrupción y presuntos vínculos con el crimen organizado.
La captura fue confirmada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien detalló que en la intervención participaron elementos de la Sedena, Marina, Fiscalía General de la República (FGR), Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y la propia SSPC.
¿De qué se le acusa?
De acuerdo con información federal, Diego “N” es investigado por:
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Presunta extorsión a empresas tequileras y cerveceras, incluida una denuncia formal de la compañía José Cuervo.
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Vínculos con integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
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Encabezar una red de corrupción dentro del Ayuntamiento, dedicada a cobrar cuotas ilegales y desviar recursos públicos.
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Posibles amenazas y presiones a empresarios locales para mantener control económico en la región.
Las autoridades señalaron que estas prácticas eran operadas desde diversas áreas del gobierno municipal, lo que detonó la intervención de la federación.
También cayeron funcionarios cercanos
Junto con el alcalde fueron detenidos tres de sus colaboradores más cercanos:
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Director de Seguridad Pública
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Director de Catastro y Predial
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Director de Obras Públicas
Todos quedaron a disposición de la Fiscalía General de la República para determinar su situación jurídica.
Operación Enjambre: ¿qué es?
La detención forma parte de un operativo federal más amplio, enfocado en municipios donde se han detectado:
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Extorsiones sistemáticas a comercios
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Infiltración del crimen organizado
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Corrupción institucional
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Control económico mediante amenazas
Tequila, uno de los municipios más turísticos y emblemáticos del país, se convirtió en punto clave debido a las denuncias acumuladas en los últimos meses.
Impacto local
La noticia generó sorpresa entre habitantes y empresarios del municipio, quienes aseguraron que las extorsiones habían aumentado en el último año, afectando la operación de bares, restaurantes y fábricas tequileras.
Por el momento, el Ayuntamiento de Tequila continúa bajo vigilancia mientras se designa un presidente municipal interino.


















































