Durante más de 40 horas, habitantes de Irapuato y otros municipios de Guanajuato permanecieron sin energía eléctrica, situación que generó afectaciones en hogares y ciclos productivos. La gobernadora Libia Denisse García Muñoz Ledo reconoció que este tipo de fallas no solo dañan la vida cotidiana de las familias, sino también la competitividad del estado, al frenar proyectos industriales y de servicios.
La mandataria explicó que los apagones no se limitaron a Guanajuato, pues platicando con otros gobernadores confirmó que la problemática también se presentó en diferentes entidades de la República.
Por ello, insistió en la necesidad de inversión urgente en infraestructura de transmisión eléctrica, incluso con participación privada, para garantizar el suministro y evitar que México enfrente una crisis de suficiencia energética en el corto plazo.
Este hecho se suma a un contexto nacional marcado por apagones masivos registrados en marzo de 2026 y cortes programados anunciados por la Comisión Federal de Electricidad en estados como Campeche y Sinaloa.
Expertos advierten que el sistema eléctrico enfrenta presiones por el aumento en la demanda y por condiciones climáticas extremas, lo que evidencia la fragilidad de la infraestructura nacional.

















































