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En medio del viento, el frío y un clima inesperado, la quinta edición de la Black Night Run se convirtió en una auténtica fiesta nocturna del deporte.

Miles de corredores se dieron cita para llenar las calles de energía, alegría y buena vibra, demostrando que esta carrera es mucho más que un reto físico: es una experiencia que se vive, se siente y se comparte.

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La atmósfera estuvo marcada por luces, música y entusiasmo, creando un espectáculo único que reafirma a León como una ciudad que corre y celebra la unión a través del deporte.

Los organizadores agradecieron la actitud y entrega de los participantes, quienes no se detuvieron a pesar de las condiciones climáticas. “Gracias por no dejar de avanzar ni un solo paso”, fue el mensaje que resonó al cierre del evento.

La Black Night Run se despide con la promesa de volver en 2027, consolidándose como una de las citas deportivas más esperadas en la región.

 

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