La gobernadora del estado, Libia Dennise García Muñoz Ledo, condenó enérgicamente cualquier forma de violencia contra las mujeres, luego de los señalamientos que el sacerdote Alfredo Gallegos Lara, conocido como “Padre Pistolas”, realizó en su contra durante una misa celebrada el pasado 2 de noviembre. Sin embargo, la mandataria dejó claro que no presentará denuncia alguna por dichos comentarios.
“Toda violencia contra las mujeres es condenable, es lamentable y no podemos dejarla pasar, pero yo no tengo pensado presentar ninguna denuncia”, expresó García Muñoz Ledo, al considerar que este tipo de ataques forman parte de un patrón que enfrentan las mujeres en espacios públicos, donde sus causas suelen ser minimizadas y sus decisiones constantemente cuestionadas.
“A mayor participación de las mujeres, este escenario de violencia también se incrementa”, señaló. “Siempre que ha habido necesidad he alzado la voz y he presentado denuncias, pero en este caso no vale la pena”, añadió.
La gobernadora insistió en que ninguna mujer, sin importar si ocupa un cargo público o no, debe ser objeto de agresiones de este tipo.
PAN cierra filas en respaldo a la gobernadora
Las declaraciones del “Padre Pistolas” generaron una ola de reacciones por parte de actores políticos del Partido Acción Nacional (PAN), quienes expresaron su respaldo total a la mandataria estatal y condenaron lo que calificaron como un acto de violencia política de género.
Durante su informe legislativo en la colonia Libertad, el diputado local Jorge Espadas Galván calificó el hecho como “muy lamentable” y aseguró que las y los legisladores del PAN no tolerarán agresiones contra ninguna mujer, especialmente cuando se trata de figuras públicas que representan al estado.
“Jamás vamos a estar de acuerdo con la violencia contra las mujeres. Las diputadas y los diputados del PAN respaldan las opiniones distintas, pero siempre dentro del respeto”, afirmó. “Decirle a la gobernadora Libia Denisse que cuenta con sus diputadas, sus diputados y con toda la gente de Guanajuato, porque aquí lo primero que hacemos es respetar a las mujeres”.
Por su parte, el dirigente estatal del PAN, Aldo Márquez Becerra, expresó su solidaridad con la gobernadora y condenó la amenaza recibida. “Nosotros siempre vamos a estar a favor del respeto de las mujeres, a favor del respeto de las personas. Esta amenaza que se le está haciendo a la gobernadora, claro que la íbamos a denunciar y claro que íbamos a estar respaldándola”, señaló. “La gobernadora es una mujer derecha que está trabajando por las y los guanajuatenses, y no sólo cuenta con el respaldo del PAN, sino con el respaldo de la gente”.
El diputado federal Alan Márquez también se sumó a la condena, señalando que no se puede permitir que se utilicen espacios religiosos para ejercer violencia política. “Es muy lamentable que un personaje se esconda detrás de un culto religioso que no lo representa, porque esos no son los valores de dicha religión. Este sujeto tiene que ser sancionado y no puede quedar impune”, declaró. “No podemos dejar que quede un antecedente de alguien que con esa ligereza haga un comentario tan denostable hacia la gobernadora”.
Apoyo a Sheinbaum y compromiso contra el acoso
En otro tema, la gobernadora Libia García expresó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien recientemente denunció haber sido víctima de tocamientos indebidos durante un recorrido en la Ciudad de México. En ese contexto, García Muñoz Ledo se comprometió a revisar la propuesta de Sheinbaum para tipificar el acoso callejero como delito en Guanajuato.
La mandataria señaló que respaldará cualquier iniciativa que surja en los congresos estatales para fortalecer las sanciones contra los agresores de mujeres, y añadió que el Congreso local deberá hacer un análisis puntual de la propuesta. En caso de considerarlo necesario, dijo, también presentará una iniciativa desde el Ejecutivo estatal.
Finalmente, los legisladores panistas hicieron un llamado a todas las fuerzas políticas, medios de comunicación y sociedad en general a no normalizar los discursos de odio y a cerrar filas en defensa de los derechos de las mujeres.








































