Rogelio Lugo, originario de León, fue localizado en un anexo del municipio de Silao tras diez meses de búsqueda.
Su desaparición ocurrió el 10 de agosto de 2024, cuando fue visto por última vez en León, Guanajuato, marcando el inicio de una larga y ardua búsqueda liderada por colectivos de madres buscadoras y la Comisión de Búsqueda.
El esfuerzo culminó con éxito gracias al apoyo de un padrino que ayudó a Rogelio mientras se encontraba en situación de calle.
Este reencuentro fue posible gracias a la persistencia de su madre y el trabajo colaborativo entre las autoridades y los colectivos.
Jorge Jiménez Lona, secretario de Gobierno de Guanajuato, enfatizó los resultados positivos de estas búsquedas y el impacto del esfuerzo conjunto.
El funcionario señaló que más de 80 anexos han sido inspeccionados en el estado durante las investigaciones, recolectando pistas cruciales que han permitido localizar a varias personas desaparecidas.
Además, destacó que los colectivos han extendido su labor a otros estados, como Querétaro, colaborando en procesos de identificación en el Servicio Médico Forense (Semefo).
Como parte de los próximos pasos, Jiménez Lona informó que se espera contar con recursos antes de que termine mayo para adquirir vehículos que optimicen las operaciones de búsqueda.
Esta medida busca fortalecer el compromiso de las autoridades con las familias que continúan en la búsqueda de sus seres queridos.
















































