La selección de Chequia arriba a la última jornada del Grupo A con un panorama complicado y la presión al límite. El equipo europeo solo ha conseguido un punto en lo que va del Mundial 2026, después de caer 2-1 ante Corea del Sur en su debut y de igualar 1-1 frente a Sudáfrica en su segundo compromiso. Estos resultados los han dejado en la parte baja del sector y con un margen de maniobra prácticamente inexistente.
Para mantenerse con vida en el torneo, Chequia necesita ganar sí o sí. Un triunfo les permitiría aspirar al segundo o tercer lugar del grupo, dependiendo del desenlace entre Sudáfrica y Corea del Sur, duelo que se disputa también este miércoles. Cualquier otro resultado —empate o derrota— significaría su despedida inmediata de la Copa del Mundo, sin importar lo que ocurra en el otro partido.
En contraste, México llega a este encuentro con un escenario mucho más favorable. El Tri ya aseguró su clasificación a los 16vos de Final y además amarró el liderato del Grupo A, luego de sumar seis puntos con victorias convincentes ante Sudáfrica (2-0) y Corea del Sur (1-0). El equipo ha mostrado orden, disciplina táctica y una capacidad para resolver partidos cerrados, elementos que le han permitido navegar la fase de grupos con autoridad.
Más allá de la diferencia de contextos, el duelo tiene un componente histórico interesante: México y Chequia se han enfrentado en tres ocasiones, con dos triunfos europeos y una victoria mexicana en el Mundial de 1962. El Tri buscará repetir aquella actuación y cerrar la fase con un paso perfecto, algo que nunca ha logrado en su historia mundialista.





