A partir de septiembre, el Gobierno del Estado pondrá en marcha el programa piloto Educación Sexual para la Toma de Decisiones en dos secundarias públicas de los municipios de Silao y Romita, como parte de una estrategia para reducir el embarazo infantil y adolescente en la entidad.
El programa fue desarrollado por la organización civil Centro Las Libres y donado al estado. Contempla talleres con enfoque integral sobre salud sexual, prevención de violencia en el noviazgo, proyecto de vida y permanencia escolar, dirigidos a adolescentes. La participación será voluntaria y requerirá el consentimiento de madres y padres de familia.
La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo ha defendido públicamente la iniciativa, asegurando que tiene un enfoque técnico y preventivo. “No se promueve la interrupción del embarazo. Hablamos de decisiones responsables, de elegir una carrera, de permanecer en la escuela, y por supuesto, de educación sexual”, señaló.
El modelo contempla diez sesiones de cuatro horas cada una, impartidas por un equipo interinstitucional de 42 personas de las Secretarías de Salud, Educación y Comunicación Social.
Sin embargo, la propuesta ha generado críticas de organizaciones cristianas como Abogados Cristianos México y la plataforma Actívate, que iniciaron campañas de recolección de firmas y anunciaron una denuncia penal colectiva contra la gobernadora y Verónica Cruz, directora de Las Libres. Acusan que el programa pretende “ideologizar a menores” y promover una agenda proaborto, pese a que el gobierno ha reiterado que la interrupción del embarazo no forma parte del contenido.
Verónica Cruz destacó que el programa cuenta con más de 25 años de aplicación en comunidades rurales, urbanas e indígenas, y tiene como objetivo que las adolescencias vivan libres de violencia, estereotipos y desinformación. “Queremos que lleven en sus mochilas sus derechos sexuales y reproductivos como parte de su desarrollo integral”, expresó.
De acuerdo con datos oficiales, en 2024 se registraron en Guanajuato 12,099 nacimientos en adolescentes de entre 10 y 19 años, y 387 en niñas de entre 10 y 14, lo que evidencia la urgencia de atender esta problemática desde el ámbito educativo.















































