La Voluntad Anticipada continúa siendo uno de los procedimientos menos conocidos entre la población guanajuatense, pese a que permite tomar decisiones informadas sobre el final de la vida y evitar intervenciones médicas que prolongan el sufrimiento en casos de enfermedad terminal.
En sesión informativa, el secretario de Gobierno, Jorge Jiménez Lona, explicó que desde la entrada en vigor de la ley en 2012, el estado registra apenas alrededor de 200 trámites, una cifra que evidencia el desconocimiento y los temores que aún rodean este documento. Señaló que la voluntad anticipada permite dejar asentado ante notario que una persona no desea ser sometida a reanimación, respiración artificial u otros procedimientos que ya no ofrecen beneficio cuando no existe posibilidad de recuperación.
El funcionario aclaró que este trámite no tiene relación con la eutanasia, sino que busca garantizar una muerte sin dolor y evitar intervenciones que prolongan la agonía. Recordó que incluso la Iglesia ha reconocido esta figura como una forma de dignificar el final de la vida, y que muchos notarios la realizan de manera gratuita cuando se tramita un testamento.
Jiménez Lona detalló que el testamento mantiene un costo preferencial de 3,500 pesos durante la campaña anual y puede modificarse cuantas veces sea necesario. Añadió que es fundamental reforzar la difusión de la ley y acercar información clara a la ciudadanía para que más personas conozcan sus alcances, beneficios y accesibilidad.
El llamado del Gobierno del Estado es a promover este derecho y facilitar que la población tome decisiones anticipadas, conscientes y legalmente válidas sobre su atención médica en etapas críticas.

















































