La gobernadora de Guanajuato, Libia García Muñoz Ledo, reconoció la gravedad de los hechos violentos registrados en el marco de celebraciones populares, y anunció el fortalecimiento de los protocolos de seguridad en todo el estado.
Los homicidios, explicó, ocurrieron en zonas aledañas o domicilios particulares, fuera del ámbito de las ceremonias religiosas oficiales. Aunque se han implementado operativos en coordinación con las iglesias, García Muñoz Ledo admitió que no se tiene conocimiento de todas las reuniones posteriores, lo que genera brechas de seguridad.
Respecto a la tragedia ocurrida recientemente en Irapuato, confirmó que la calle donde se llevaron a cabo los festejos fue cerrada sin autorización oficial. Esto ha encendido las alertas sobre la necesidad de mayor supervisión en eventos comunitarios.
La mandataria señaló que, aunque se ha logrado una reducción de más del 50% en los homicidios gracias a la estrategia CONFIA, aún existen desafíos importantes. “No estamos donde queremos”, afirmó, subrayando la urgencia de redoblar esfuerzos ante hechos que involucran a niñas, niños y adolescentes.
Finalmente, aseguró que la Fiscalía ha avanzado en la investigación del ataque en Irapuato, aunque evitó dar detalles sobre los grupos criminales implicados. Se comprometió también a fortalecer la Procuraduría estatal para prevenir que menores de edad sigan siendo víctimas del crimen organizado.

















































