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La aprobación en el Congreso de Guanajuato para instruir una auditoría integral al municipio de León, correspondiente a los ejercicios 2022 a 2026 y con una revisión específica al Parque Zoológico, generó reacciones inmediatas tanto de la gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo como de la alcaldesa Ale Gutiérrez Campos, quienes ofrecieron posturas contrastantes sobre el alcance y el contexto político de la decisión.

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La gobernadora Libia Dennise García Muñoz Ledo afirmó que las auditorías son procesos ordinarios de transparencia y cuestionó en qué momento pueden interpretarse como persecución política. Señaló que todas las autoridades deben estar abiertas al escrutinio y recordó que el Estado ha sido auditado en múltiples ocasiones sin que ello se haya considerado un acto de presión. Explicó que la Auditoría Superior del Estado opera bajo un programa anual y que tanto el gobierno estatal como los municipios cuentan con contralorías internas que realizan revisiones permanentes. Añadió que estos ejercicios deben asumirse como mecanismos de rendición de cuentas de cara a la ciudadanía.

Por su parte, la alcaldesa Ale Gutiérrez Campos aseguró que está dispuesta a que se revise toda la administración municipal, pero calificó la decisión del Congreso como parte de un comportamiento atípico y de una dinámica de presión política que, dijo, ha enfrentado desde hace años. Afirmó que no tiene nada que ocultar y que las auditorías previas no han encontrado irregularidades, pero sostuvo que detrás de esta nueva revisión existe una operación articulada por lo que llamó la “mafia del poder”, integrada por actores que, según dijo, han utilizado instituciones, amenazas y denuncias para presionar a su administración.

Gutiérrez señaló que algunos funcionarios han sido amenazados y que incluso ella recibió advertencias directas durante sesiones de Ayuntamiento, señalando al síndico municipal como una de las personas que la habría intimidado. Aseguró que estas presiones comenzaron antes de su renuncia al PAN y que forman parte de un ambiente político que, afirmó, se ha deteriorado por la actuación de ciertos liderazgos que, en sus palabras, representan prácticas del “viejo PRI”.

La alcaldesa defendió que León ha sido reconocido a nivel nacional por sus prácticas de transparencia y afirmó que el municipio ha solicitado revisiones a instancias como Hacienda, el Colegio de Notarios, la Secretaría de Gobierno y corredores públicos. Cuestionó que no se hayan autorizado auditorías similares en otros municipios o dependencias donde, dijo, existen señalamientos más graves. Consideró que la fuerza institucional que se ha ejercido sobre León constituye violencia institucional.

En su mensaje, Gutiérrez llamó a los militantes panistas a reflexionar sobre los liderazgos actuales del partido y sobre el rumbo que, afirmó, han tomado las dirigencias. Sostuvo que muchos de los fundadores del PAN “se retorcerían” al ver las prácticas que hoy se ejercen y pidió a la militancia “abrir los ojos”.

La auditoría integral aprobada por el Congreso ocurre en medio de una ruptura pública entre la alcaldesa y la dirigencia estatal del PAN, así como de tensiones internas que se han hecho visibles en los últimos meses. Mientras la gobernadora insiste en que las auditorías son procedimientos administrativos ordinarios, la alcaldesa sostiene que la decisión forma parte de una estrategia de presión política que ha enfrentado desde hace años.

 

 

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